sábado, 22 de mayo de 2010
VATEL: CINE, HISTORIA, COCINA
Nuestro Chef era reconocido con el sobrenombre de “El Gran Vatel” y era famosa su pasión por el trabajo perfecto. Repetía que para ser un buen cocinero se requerían condiciones especiales, actitud y devoción, que exigía religiosamente a sus numerosos ayudantes.
Era el mejor cocinero de Francia y llevaba el título con una cierta altivez, luchando en su interior con una fuerte timidez de nacimiento. Le gustaba recibir la admiración del propio rey Luis XIV y de la reina María Teresa, pero la fama le ocasionaba emociones encontradas que guardaba muy en su interior.
La cumbre de su carrera profesional sería alcanzada durante la muy conocida y publicitada fiesta de los “Tres Días”, organizada en el palacio de Chantilly en 1671 en honor del Rey Sol y una selecta comitiva de dos mil invitados, es decir, toda la Corte de Versalles. Encargo más complicado y difícil... ¡Imposible!.
Y sobre todo por que su jefe, el príncipe de Condé, pensaba conseguir gran provecho de su inversión, en lo político y en lo económico, para lo cual tenía que lograr la completa satisfacción del rey. En la fiesta que el mismo monarca había sugerido, esperaba el anuncio público de un nuevo nombramiento como Comandante en Jefe del ejército francés, ante un posible conflicto con la “poderosa y molesta Holanda” y por supuesto algunas importantes prebendas de tipo económico que le permitieran salir de la bancarrota a la que había llegado. Entonces había que dejar “el resto” en la famosa fiesta y el encargo de “vida o muerte” recayó también bajo la responsabilidad de François Vatel.
Recuperado de: Historia de la cocina
Y sobre todo por que su jefe, el príncipe de Condé, pensaba conseguir gran provecho de su inversión, en lo político y en lo económico, para lo cual tenía que lograr la completa satisfacción del rey. En la fiesta que el mismo monarca había sugerido, esperaba el anuncio público de un nuevo nombramiento como Comandante en Jefe del ejército francés, ante un posible conflicto con la “poderosa y molesta Holanda” y por supuesto algunas importantes prebendas de tipo económico que le permitieran salir de la bancarrota a la que había llegado. Entonces había que dejar “el resto” en la famosa fiesta y el encargo de “vida o muerte” recayó también bajo la responsabilidad de François Vatel.
Recuperado de: Historia de la cocina
jueves, 13 de mayo de 2010
¡QUÉ VIVA MÉXICO! - SERGUÉI M. EISENSTEIN - 1931
"¡Que viva México! (en ruso: Да здравствует Мексика!) fue un proyecto fílmico inconcluso de Serguéi Eisenstein. La producción estuvo marcada por dificultades y finalmente abandonada. Jay Leyda y Ziba Voynow lo denominan su plan de filme más grande y su tragedia personal más grande.[1] Eisenstein llega a México en diciembre de 1930, patrocinado por Upton Sinclair y su esposa Mary Kimbrough Sinclair.
"El material original nunca fue montado. El material filmado ha sido reconstruido por otros bajo los títulos de Thunder Over Mexico, Eisenstein in Mexico, Death Day y Time in the Sun. En 1979 Grigori Aleksandrov, a partir de los storyboards originales de Eisenstein, compiló Da zdravstvuyet Meksika!, una aproximación al montaje que éste planeaba.
"La estructura del filme, en la reconstrucción de Aleksandrov es de cuatro episodios, más un prólogo y un epílogo. El prólogo presenta imágenes alegóricas al México prehispánico. El episodio "Sandunga" recrea los preparativos de una boda indígena en Tehuantepec. "Fiesta" desarrolla el ritual de la fiesta brava, mientras que "Maguey" escenifica la tragedia de un campesino victimado por rebelarse en contra de su patrón. "Soldadera" (episodio no filmado) presentaría el sacrificio de una mujer revolucionaria. El epílogo, también conocido como "Día de muertos", se refiere al sincretismo de las distintas visiones que coexisten en México alrededor del tema de la muerte". (Wikipedia)
Etiquetas:
Eisenstein,
Estética del Cine Mexicano
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